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lunes, 2 de febrero de 2009

DEL AUGE A LA ESTANFLACION

Nuestro país durante la última década creció a niveles envidiables, junto con la suba de los commodities aparecieron las exportaciones, las inversiones y el incremento en el consumo. Bajo un escenario como ese, es entendible y natural la existencia de ciertos niveles de inflación (no justifica hasta un 20%) porque, además, el Estado gastaba al compás de las subas de la economía potenciando este efecto.
Esto se sucedió así hasta fines del año pasado, que ya todos conocemos lo magnitud de la crisis económica internacional; desde entonces nuestro país ha quedado paralizado, las empresas con sede en el extranjero y las nacionales que crecieron fundamentalmente por las exportaciones a los mercados internacionales redujeron sensiblemente sus presupuestos para este año que comienza y en muchos casos con suspensiones, despidos o reducciones de salario. Esto trae indefectiblemente un brusco descenso en la economía argentina que como detallé oportunamente, es una economía basada en el consumo.
Pero este escenario tiene aún tres agregados más, la recuperación del dólar, la baja del gasto público potenciando una vez más el ciclo económico y la sequia que amenaza con reducir la producción de oleaginosas, fuente principal de nuestras exportaciones.
- La recuperación del dólar
Nuestra moneda está atada al dólar, es decir, se trata de tener un tipo de cambio fijo en alrededor 3 $/U$S; mientras durante el 2008 el dólar fue devaluando, nuestra moneda siguió ese ritmo. A fines del año pasado el dólar se ha ido recuperando desde la elección de su nuevo Presidente, pero nuestra moneda no ha podido hacer lo mismo y el dólar subió en pesos aproximadamente un 18%, generando un aumento de precios, pero no por mayor demanda sino por aumento de los costos de los insumos importados.
- La baja del gasto público
Nuestro Gobierno actúa, a diferencia de otros países, siguiendo los ciclos económicos de los mercados potenciando los mismos ya que sus gastos son proporcionales al ingreso por recaudación; comentaba anteriormente que estas acciones provocaron un aumento desmesurado de los precios, por encima del crecimiento real. Una política de gastos como esta generará, en caso de recesión y baja de las recaudaciones un mayor detenimiento de la economía en general por la contracción del gasto público (por falta de reserva en los momentos de auge) ya que es innegable que en toda economía es muy importante la participación del Estado como actor.
- Sequia
Argentina es un país netamente agroexportador, el mayor crecimiento y la mayor cantidad de divisas extranjeras ingresan al país por las exportaciones de cerelaes y oleaginosas y sus derivados; el 35% de las exportaciones están en manos de 11 empresas agroexportadoras. La sequía al comienzo de esta campaña ha reducido sustancialmente las expectativas de tonalaje para la exportación, si esto llegase a confirmarse, el ingresos neto de divisas en el país se verá reducido.
Dadas estas circunstancias meramente coyunturales, pero juntas, crean un escenario que deja al país en una compleja situación macroeconómica, a saber.
En primer lugar, el detenimiento dela economía, como efecto del enfriamiento global de los mercados sumado a los despidos y suspensiones que este efecto ha logrado dejar al país en la puerta de un período de recesión.
En segundo lugar, al tener una economía tan dependiente del dólar hace que ante una recuperación de ésta moneda, incrementa el nivel de precios y por consiguiente la inflación no se ha detenido como debiera en estos casos, aunque sí ha descendido su nivel.
La conclusión es evidente, nos encontramos en un momento de mucho riesgo como país porque estamos al borde de caer en la situación menos deseable de cualquier país, que es la estanflación que es como se define a la economía que se encuentra con recesión e inflación al mismo tiempo provocando un doble empobrecimiento de las personas, tanto por la falta de oferta de empleo o expectativas de crecimiento como una disminución constante del poder adquisitivo real de éstas.
La solución a esta coyuntura no me creo capaz de dar, lo que resta es esperar a ver cómo se suceden los hechos, que para junio deberían estar aclarándose. Lo correcto es que se detenga por completo la inflación por la baja en la velocidad del dinero y comience, incluso, una deflación; aunque lo segundo es poco probable.

lunes, 1 de diciembre de 2008

COMO SE VIVE LA CRISIS INTERNACIONAL EN ARGENTINA

Como había adelantado en el informe anterior, la crisis financiera internacional hizo pié en nuestro país. El mismo Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) ya informó un desaceleramiento en la actividad económica nacional en su conjunto. Esto quiere decir que, si bien se creció, comparativamente el crecimiento fue menor al período anterior.
Los motivos han sido los movimientos negativos que se mencionaron en el informe anterior.
La inversión se ha detenido por completo en este mes, muchas de las grandes empresas internacionales están siendo reducidas por los problemas en las casas matrices; al punto de suspender o recortar personal. Los casos más importantes son General Motors en Santa Fe, quien pretendió despedir 500 empleados, que fueron reincorporados sólo después de una extensa negociación sindical, bajando los niveles de sueldo y Gestamp Automoción de Córdoba, que desvinculó a 215 empleados que estaban registrados como contratados eventuales.
Paulatinamente, también están bajando las exportaciones, las proyecciones para el 2009 no son alentadoras; se prevee una disminución en las mismas que oscilan entre un 1% y un 25%. Los sectores más afectados serían el agropecuario ya que Argentina es precio aceptante de commodities a nivel mundial y por ende la caída de hasta un 50 % ha afectado totalmente los precios nacionales y la industria automotriz por la devaluación de la moneda brasilera, llegando casi a los valores del peso, lo cuál le quitará mercado a los productos argentinos.
Estos sectores, junto con el vitivinícola (en el que no se prevén disminuciones en las exportaciones) son los principales sectores de la economía, y como consecuencia de las malas proyecciones los primeros realizan menores o nulas inversiones, impactando negativamente en las pequeñas firmas de sectores relacionados. En cuando al campo, desde octubre no reciben nuevos pedidos de maquinaria agrícola y este sector emplea a más de 170.000 personas.
Lo anteriormente enunciado es además potenciado por una baja en el consumo, debido principalmente a la inestabilidad laboral que se comienza a sentir y por ende, un ajuste en las prioridades de las personas, quienes están ampliando su capacidad de ahorro en vistas a un problema económico futuro.
Suma a esto, se han recortado de los créditos de corto plazo (12 y 18 meses), para el consumo con pago en cuotas, por la imprevisibilidad futura y la desconfianza general de la persistencia de un escenario, cuando el Gobierno en dos oportunidades ha intentado cambiar estructuralmente las reglas de juego de dos importantes mercados, el agropecuario, fijando los precios a través de sistema de retenciones a la exportación móvil según el valor FOB y el cierre de las privadas Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), obligando a todos a confiarle sus ahorros de pensión al Estado, independientemente de la voluntad individual.
Además, para el año que viene estimo que la situación lamentablemente seguirá empeorando. El Fondo Monetario Internacional (IMF) así lo asegura para la economía global, hasta como mínimo, fines del 2009, siempre que se apliquen medidas adecuadas.
En este contexto el Gobierno Nacional lanzó un paquete de medidas que buscan sostener la economía, pero con resultados no muy ciertos.
- Aproximadamente AR$ 71.000 en Obras Públicas, en palabras de la Presidente, "Este plan va a versar sobre tres tipos de obras: estructural, que modifican el escenario económico o ambiental; obras programáticas, locales, como hemos hecho la gran mayoría de la obra pública, y obras localizadas, que generarán mayor mano de obra" que serán financiadas “con fondos presupuestarios, extrapresupuestarios y de la Anses” (siglas de Administración Nacional de la Seguridad Social) éstos últimos conseguidos a través de la reciente desaparición del Sistema de Capitalización Privada para la Seguridad Social.
- En cuanto al empleo “vamos a condonar la totalidad de la deuda impositiva” en los casos que regularicen las situaciones de empleados trabajando en forma informal. Siempre que la empresa tenga menos de 10 empleados. "Además vamos a regular en materia de contribuciones patronales, de manera que por cada nuevo puesto de trabajo que se cree sólo se aportará el 50 por ciento de aportes patronales durante el primer año y, en el segundo, el 75 por ciento", indicó la Primer Mandatario.
- Por último, anunció un nuevo esquema impositivo destinado a fomentar la repatriación de capitales. De acuerdo a categorías, los fondos sin declarar deberán aportar un 8 por ciento, aquellos que no sean afectados al sistema financiero el 6% y los que se inviertan en títulos de la deuda o proyectos de infraestructura o inversión inmobiliaria, agraria o industrial, deberán tributar un 1 por ciento.

Habría entonces que analizar en detenimiento cada punto de este nuevo paquete para evaluar la efectividad que se puede esperar del mismo.
- En cuanto al primer punto, en principio, es una decisión acertada, en un momento donde las economías privadas están deprimidas, es el Estado quién debe asumir el papel de motor de la economía, de forma de estabilizar los mercados; una forma de ello es invertir en infraestructura para inyectar liquidez. Pero es observable el hecho de que se utilicen fondos de la Seguridad Social para gasto público, ya que ese dinero tiene que estar garantizado para los futuros jubilados y estas obras no son rentables, en realidad, se está traspasando el problema de un lado a otro.
- En lo referido al empleo, son medidas que poco tienen que ver con la crisis, por el contrario, es más razonable su implementación en momentos de mayor crecimiento, ya que las pequeñas empresas contratan personal, en este momento medidas más adecuadas serían referidas a evitar despidos o suspensiones que a fomentar la contratación porque no habrá o será insípida.
- En cuanto a los beneficios impositivos para el reingreso de dinero de argentinos en el exterior, es una medida que en palabras suena muy interesante, en realidad, hay que evaluar la factibilidad práctica de esta medida.
Visto esto, es evidente que nos encontramos en la puerta a una etapa de recesión, como se encuentran varios países de Europa y Asia, pero a diferencia de aquellos países, en el nuestro no ha habido un cambio bruto, sino que paulatinamente vemos como el crecimiento económico al que nos habíamos acostumbrado, se diluye. Una buena, la inflación se detuvo (lo que resulta un alivio, en caso contrario sería una estanflación).
Por ende se ve a priori, que las medidas no son las mejores para hacer frente al nuevo escenario, así que es de esperar, de seguir todo igual, que los problemas en nuestro país sigan incrementándose.

jueves, 20 de noviembre de 2008

¿COMO AFECTA LA CRISIS INTERNACIONAL A ARGENTINA?

Que la Crisis Internacional afectará a nuestro país es un hecho inminente, de hecho, ya se empiezan a sentir algunas señales de desaceleración es nuestros mercados pero la gran duda es cómo nos encontraremos parados ante un nuevo escenario de cara al año que viene.

Antes de vaticinar posibles respuestas al efecto, sería interesante describir (a grandes rasgos) algunas características de la economía argentina:

Nuestro país en el 2001 – 2002 tuvo su propia crisis financiera, que terminó con el cierre o la retracción de varias subsidiarias de bancos internacionales, la salida de la paridad cambiaria con el dólar y una desconfianza general del sistema financiero que llevó a disminuir sensiblemente las inversiones financieras y el ahorro a través de estas herramientas.

Además, Argentina tiene un riesgo sistémico alto, que se refleja en el riesgo país, que actualmente oscila entre los 1500 y 2000 puntos básicos, que hace que el acceso a créditos de largo plazo (como el hipotecario) sea complejo y oneroso, por ende, escaso.

Dada nuestra historia reciente, el mercado financiero nacional se encuentra bastante acotado y puede observarse que la economía real predomina sensiblemente sobre la financiera. Describo brevemente los aspectos de la primera, Consumo, Inversión, Gasto público y Balanza Comercial:

- Consumo, es uno de los principales motores de nuestra economía, existe un alto financiamiento de corto plazo que fomenta el consumo y por lo general, nuestra sociedad tiende a ser consumista. Según el Ministerio de Economía, en el 2007 representaba un 65.5% del PBI.

- Inversión, la inversión en Capital desde hace seis años se incrementa debido al crecimiento sostenido del PBI. La mayoría de éstas están relacionadas con la producción y no tanto la especulación. En el 2007 representaba un 22.7% del PBI, misma fuente.

- Gasto público, el gasto público es la principal fuente de dinero en el mercado, los subsidios, obras públicas y la manutención del esquema burocrático actual hacen funcionar muchos mercados. En aquel momento representaba un 11.8%.

- Exportaciones, basada en la política de un dólar alto, los productos nacionales han sido más “competitivos” (en realidad, más baratos) en el mundo. Este escenario ha generado desde el 2002 una Balanza Comercial positiva. Que alcanzó en el 2007 un 11.8% del PBI.

Los principales destino de las exportaciones Argentina son el Mercosur (fundamentalmente Brasil), Unión Europea (España, Holanda, Italia y Alemania principalmente), China, Chile y Estados Unidos. Las productos exportados en el 2007 mayormente han sido los manufacturados, de origen agropecuario y productos primarios (entre ambos suman 58%, compuestos principalmente Harina y Aceite de soja y poroto de soja, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (I.N.D.E.C.).

- Importaciones, con el tipo de cambio alto y fijo como el que tenemos ahora, han encarecido los productos del extranjero y las importaciones fueron sustituidas, aunque desde el 2002, la Balanza Comercial viene bajando debido a un constante aumento de las importaciones, manteniendo prácticamente invariables las exportaciones.

Entonces, ¿Qué cabe esperar de la economía argentina para el corto y mediano plazo?

Me referiré a este período de tiempo ya que es muy complejo poder estimar qué sucederá no sólo con nuestra economía, también con la situación internacional; eso sí, una cosa es segura, esta crisis no nos dejará de afectar, de hecho, ya se empiezan a sentir los primeros indicios.

Considero que la crisis no nos impactará directamente en nuestro mercado financiero, no porque tengamos instituciones financieras sólidas, sino que nuestro sistema ya está bastante vapuleado por lo expuesto anteriormente. Distinto es el caso de nuestra economía real.

El Consumo: ya se comienzan a sentir las bajas, ante los rumores de una posible recesión, las personas comenzaron a reducir su consumo provocando una “profecía autocumplida” ya que la importancia de esta variable es muy alta en la Demanda Agregada y logra producir una baja importante.

La Inversión: este último mes la variación de la inversión ha sido muy negativa, el caso más notorio fue el de General Motors que ha decidido despedir 500 empleados a fines de Octubre. Ante la incertidumbre, las empresas prefieren mantener líquidos sus activos, por si acaso.

El Gasto Público hasta ahora no ha sufrido modificaciones, pero para el año que viene el presupuesto contempla una reducción en los subsidios.

Para analizar la Balanza Comercial hay que analizar qué sucede en el mundo:

Importaciones, la devaluación brasilera aumenta el riesgo de un aumento significativo de entrada de productos de esta nacionalidad, que es innegable que tiene más oferta industrial que nosotros.

Exportaciones, los precios de los commodities y sus derivados han disminuido en los dos últimos dos meses casi un 40%, lo que provoca una importante baja en las exportaciones ya que, como se detallaba arriba estos productos son la principal fuente de exportación nacional.

Por todo esto, considero que, si bien no habrá “crisis” como en los países mayormente afectados, de mantenerse este escenario (que nada parece anunciar que cambiará) en el 2009 se terminará por detener el crecimiento argentino y comenzará una nueva etapa de recesión, de la cuál será muy difícil salir, ya que no se ve que la situación internacional que ha generado estos cambios se modifique en el mediano plazo, sino por el contrario, parece que aún no se ha llegado siquiera a detener la caída.

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