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jueves, 20 de noviembre de 2008

¿COMO AFECTA LA CRISIS INTERNACIONAL A ARGENTINA?

Que la Crisis Internacional afectará a nuestro país es un hecho inminente, de hecho, ya se empiezan a sentir algunas señales de desaceleración es nuestros mercados pero la gran duda es cómo nos encontraremos parados ante un nuevo escenario de cara al año que viene.

Antes de vaticinar posibles respuestas al efecto, sería interesante describir (a grandes rasgos) algunas características de la economía argentina:

Nuestro país en el 2001 – 2002 tuvo su propia crisis financiera, que terminó con el cierre o la retracción de varias subsidiarias de bancos internacionales, la salida de la paridad cambiaria con el dólar y una desconfianza general del sistema financiero que llevó a disminuir sensiblemente las inversiones financieras y el ahorro a través de estas herramientas.

Además, Argentina tiene un riesgo sistémico alto, que se refleja en el riesgo país, que actualmente oscila entre los 1500 y 2000 puntos básicos, que hace que el acceso a créditos de largo plazo (como el hipotecario) sea complejo y oneroso, por ende, escaso.

Dada nuestra historia reciente, el mercado financiero nacional se encuentra bastante acotado y puede observarse que la economía real predomina sensiblemente sobre la financiera. Describo brevemente los aspectos de la primera, Consumo, Inversión, Gasto público y Balanza Comercial:

- Consumo, es uno de los principales motores de nuestra economía, existe un alto financiamiento de corto plazo que fomenta el consumo y por lo general, nuestra sociedad tiende a ser consumista. Según el Ministerio de Economía, en el 2007 representaba un 65.5% del PBI.

- Inversión, la inversión en Capital desde hace seis años se incrementa debido al crecimiento sostenido del PBI. La mayoría de éstas están relacionadas con la producción y no tanto la especulación. En el 2007 representaba un 22.7% del PBI, misma fuente.

- Gasto público, el gasto público es la principal fuente de dinero en el mercado, los subsidios, obras públicas y la manutención del esquema burocrático actual hacen funcionar muchos mercados. En aquel momento representaba un 11.8%.

- Exportaciones, basada en la política de un dólar alto, los productos nacionales han sido más “competitivos” (en realidad, más baratos) en el mundo. Este escenario ha generado desde el 2002 una Balanza Comercial positiva. Que alcanzó en el 2007 un 11.8% del PBI.

Los principales destino de las exportaciones Argentina son el Mercosur (fundamentalmente Brasil), Unión Europea (España, Holanda, Italia y Alemania principalmente), China, Chile y Estados Unidos. Las productos exportados en el 2007 mayormente han sido los manufacturados, de origen agropecuario y productos primarios (entre ambos suman 58%, compuestos principalmente Harina y Aceite de soja y poroto de soja, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (I.N.D.E.C.).

- Importaciones, con el tipo de cambio alto y fijo como el que tenemos ahora, han encarecido los productos del extranjero y las importaciones fueron sustituidas, aunque desde el 2002, la Balanza Comercial viene bajando debido a un constante aumento de las importaciones, manteniendo prácticamente invariables las exportaciones.

Entonces, ¿Qué cabe esperar de la economía argentina para el corto y mediano plazo?

Me referiré a este período de tiempo ya que es muy complejo poder estimar qué sucederá no sólo con nuestra economía, también con la situación internacional; eso sí, una cosa es segura, esta crisis no nos dejará de afectar, de hecho, ya se empiezan a sentir los primeros indicios.

Considero que la crisis no nos impactará directamente en nuestro mercado financiero, no porque tengamos instituciones financieras sólidas, sino que nuestro sistema ya está bastante vapuleado por lo expuesto anteriormente. Distinto es el caso de nuestra economía real.

El Consumo: ya se comienzan a sentir las bajas, ante los rumores de una posible recesión, las personas comenzaron a reducir su consumo provocando una “profecía autocumplida” ya que la importancia de esta variable es muy alta en la Demanda Agregada y logra producir una baja importante.

La Inversión: este último mes la variación de la inversión ha sido muy negativa, el caso más notorio fue el de General Motors que ha decidido despedir 500 empleados a fines de Octubre. Ante la incertidumbre, las empresas prefieren mantener líquidos sus activos, por si acaso.

El Gasto Público hasta ahora no ha sufrido modificaciones, pero para el año que viene el presupuesto contempla una reducción en los subsidios.

Para analizar la Balanza Comercial hay que analizar qué sucede en el mundo:

Importaciones, la devaluación brasilera aumenta el riesgo de un aumento significativo de entrada de productos de esta nacionalidad, que es innegable que tiene más oferta industrial que nosotros.

Exportaciones, los precios de los commodities y sus derivados han disminuido en los dos últimos dos meses casi un 40%, lo que provoca una importante baja en las exportaciones ya que, como se detallaba arriba estos productos son la principal fuente de exportación nacional.

Por todo esto, considero que, si bien no habrá “crisis” como en los países mayormente afectados, de mantenerse este escenario (que nada parece anunciar que cambiará) en el 2009 se terminará por detener el crecimiento argentino y comenzará una nueva etapa de recesión, de la cuál será muy difícil salir, ya que no se ve que la situación internacional que ha generado estos cambios se modifique en el mediano plazo, sino por el contrario, parece que aún no se ha llegado siquiera a detener la caída.

jueves, 25 de septiembre de 2008

ARGENTINA SE VUELVE A INTEGRAR EN LOS MERCADOS INTERNACIONALES

Sin duda, la noticia más importante del mes para nuestro país, es el intento de reinserción de Argentina en los mercados internacionales, anunciando la cancelación de la deuda mantenida con el Club de París y renegociando con los Hold Out; ahorristas extranjeros que compraron bonos nacionales que entraron en default y que no aceptaron el canje del 2005.
El Club de París es un foro informal de acreedores oficiales y países deudores. Su función es coordinar formas de pago y renegociación de deudas externas de los países e instituciones de préstamo.
Las reuniones se efectúan en París 10 a 11 veces al año entre sesiones de renegociación, análisis de deuda o aspectos metodológicos y el presidente de las sesiones es un alto funcionario de dirección de la Tesorería de Francia. También el copresidente y vicepresidente son funcionarios de la Tesorería de Francia, de ahí el nombre de este "club".
Está integrado por los siguientes países acreedores permanentes: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, EEUU, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Japón, Noruega, Rusia, Países Bajos, Reino Unido, Suecia, y Suiza.
En un principio, la intención del Gobierno era cancelar únicamente la deuda con el Club de París, pero al encontrarse embargadas las garantías de estos préstamos por la orden del juez Thomas Griesa quién actuó por pedido de dos fondos de inversión sobre activos del Banco de la Nación Argentina (entre ellos, estas garantías), al Gobierno no le quedaron más opciones que renegociar.
Pese a haber sido por obligación, esta última noticia ha sido muy positiva para los mercados internacionales porque el pago al Club es una clara señal de «voluntad de pagar» y la renegociación de los bonos confirma señales de mejoras en la «capacidad de pago»", aunque sea con una nueva emisión de bonos.
Además, el Fondo Monetario y en Wall Street señalan que para potenciar el efecto logrado, las autoridades deberían transparentar la inflación y los costos reales de la economía local, eliminando subsidios y actualizando tarifas de servicios públicos, todo esto con el objeto controlar el gasto público. Para esto, el Gobierno ya anunció para el 2009, bajas en los subsidios de gas y de luz; pero como no todas son buenas, la Presidente en su discurso en el Consejo de las Américas de esta última semana defendió las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) y desconoció cualquier tipo de proceso inflacionario en el país.
Por otro lado, el pago de la deuda al Club de París trae aparejados algunos daños colaterales para la economía doméstica, el hecho de deshacerse de reservas cuando el dólar se encuentra tan volátil implica, en principio, un aumento en el riesgo país, por la crisis internacional, pudiendo optar por una refinanciación, la deuda será afrontada con la tenencia de reservas en dólares que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) atesora por encima de lo necesario para respaldar el 100% de la base monetaria al actual tipo de cambio; estas divisas son denominadas de “Libre Disponibilidad”, figura creada en 2006 para viabilizar el pago al FMI que posibilita al Ejecutivo a disponer de ellas libremente.
Por otro lado, el importe total del compromiso asciende, según la Argentina a U$S 6.706 millones, un importe equivalente al 14,22% del total de las Reservas en dólares que tiene el Banco Central (aunque el Club sostiene que son U$S 7.900 millones, la diferencia es lo que aún no ha vencido). Los fondos del dicha entidad ascienden a U$S 47.071,287 millones; si el dólar se sigue depreciando y Argentina persiste con el mismo tipo de cambio (que de hecho, para el presupuesto 2009 está planteado un dólar de $ 3,20), en caso de que, como hasta ahora, no seamos afectados por la crisis internacional; se recuperarán las divisas, ya que los exportadores están obligados a liquidar los dólares de sus operaciones (Comunicación “A” 3818 del 2002 en el marco de la Ley Nº 25.561 del 2002) pero para mantenerlo estable ante esas bajas, el BCRA seguirá comprando los excedentes para que vuelva a subir causando nada menos que inflación, porque esos nuevos dólares de reservas son comprados diariamente con nueva emisión.

EN MI OPINION considero muy importante el hecho de que Argentina reconozca y afronte sus obligaciones con los mercados internacionales, de hecho, habla de un cambio importante de visión política de nuestro Gobierno y considero que estas decisiones pueden atraer a nuestro país nuevas inversiones. Especialmente en este momento que las inversiones de tipo financiera están cayendo, los actores económicos deberían mutar sus inversiones a activos tangibles y es ahí donde Argentina es fuerte.
¿Qué debería hacer el Gobierno para atraer estas inversiones? Tratar de controlar un poco más el gasto público y los subsidios que aumentan permanentemente la base monetaria y que genera inflación, sincerar los índices del INDEC, dándole la perdida seriedad a esta entidad y cuidar más el mercado interno, no con políticas restrictivas de importación ni con un tipo de cambio alto que empobrece a la población, sino con acciones de promoción para la industria sin descuidar otros sectores como el agro que es uno de los que potencia de nuestro crecimiento actual.
Por otro lado se debe tener precaución, si el Gobierno persiste en desconocer el proceso inflacionario no obrará para detenerlo y por ende, el riesgo de que se salga de control es muy alto; especialmente deshaciéndose de reservas.

jueves, 17 de julio de 2008

¿EL FIN DE LA HEGEMONIA DEL DOLAR?

Es bien conocido que Estados Unidos se encuentra atravesando la crisis más importante de su historia desde (creo) la de los ’30; aunque en aquel momento fue causada fundamentalmente por el exceso de oferta en bienes de capital y en este caso por una crisis financiera en el mercado inmobiliario.
La crisis viene dada por una falta de liquidez de las empresas Fannie Mae y Freddie Mac quienes actualmente participan con casi la mitad del mercado inmobiliario secundario, es decir, donde se compran las hipotecas a quienes les prestan el dinero a los consumidores finales. Si estas empresas no pudieran pedir créditos, o se les volviera demasiado costoso, no serían capaces de comprar hipotecas de prestamistas. Esto dificultaría y, tal vez, impediría a la gente obtener hipotecas, lo que podría colapsar el mercado de viviendas.
Las alternativas que el país tiene de evitar este problema no son muchas:
- Estatizar estas empresas, lo que le implicaría al Gobierno elevar en una cuantiosa suma la deuda que mantiene el país, aumentando su riesgo país (si, ellos también tienen) desalentando la inversión financiera y el resguardo de capitales en ese país, que es uno de sus principales motores del desarrollo.
- Inyectarles capitales, es decir, prestarles plata a una tasa relativamente baja. Esto es, ni más ni menos, que un aumento de la base monetaria circulante y eso genera inflación lo que haría devaluar la moneda norteamericana.
- Por supuesto, siempre existe la opción de no hacer nada, que por lo que tengo entendido es la única que no se evaluó pero que puede llegar a causar una recesión como hace más de setenta años que Estados Unidos no tiene.
Si bien aún no se ha tomado ninguna decisión al respecto, el hecho de que sean las alternativas en danza empieza a repercutir en las expectativas de las personas, generando un efecto de “profecía auto cumplida” y se comienzan a observar lentamente un incremento de los dos primeros efectos negativos.
Independientemente de la decisión que se tome, me atrevería a vaticinar que nos encontramos ante el principio de un proceso de desprestigio del dólar en particular y de los mercados norteamericanos en general que, sumados al auge del euro y al crecimiento de las economías asiáticas, podrían por terminar desbancando al dólar de su trono como moneda de referencia mundial.
Por supuesto, todavía existe la posibilidad de que la creatividad del Gobierno logre encontrar alguna alternativa distinta a las que vienen evaluando y que en este espacio he destacado. En todo caso, es cuestión de armarse de paciencia y esperar, por lo pronto yo tomaré mis recaudos en cuanto a esta moneda.

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